lunes 19 de mayo de 2008




Este blog empezó por un folleto del Proyecto Sur, que seguramente ustedes también vieron. Comparaba el proyecto "Tren Cobra" con un proyecto propio, mas "federal", menos costoso, rentable, útil. Tuve siempre esto en mente: ¿A quién, en su sano juicio, se le ocurriría elegir el proyecto del Gobierno?

El otro día me llegó un mail invitándome a firmar su propuesta, que supongo que todos ustedes ya leyeron. Por las dudas, dejo link, y recomiendo que pasen:




Creo que este blog perdió su razón de ser. Lo hice cuando percibía que nadie se estaba ocupando de la difusión del tema en Internet. Hoy, con Tren Para todos y varios, muchísimos blogs, páginas webs y grupos dedicados al tema, este blog parece no tener sentido, más teniendo en cuenta que estoy en un momento en el que no tengo ni tiempo ni energía para postear acá, y menos para promocionarlo.

Desde ya que los invito a sumarse a cualquier reunión, protesta o volanteada que se haga, no importa el color partidario. Junten firmas, informen a sus familiares y amigos, en una palabra, movilícense y movilicen, porque de hacerlo, van a estar haciéndole un favor al país, y por ende, a Ustedes Mismos.

El rechazo al Tren Bala debería ser una causa nacional. Ésto es sólo la punta de lanza de todas las barbaridades que durante los 5 años el kirchnerismo le ha hecho impunemente a la Argentina. Un gobierno que se presenta como renovador, como popular, a la vez hace estos desastres, con una matriz de corrupción endémica y sistemática tal vez peor que la del menemismo.

Todo el arco opositor, toda la opinión pública, están (estamos) del mismo lado. todos los estudios de factibilidad nos dan la razón. La Razón nos da la razón. Y cuando todo el país, repito, TODO EL PAÍS, está enterado del delirio de nuestra pareja gobernante, es inevitable que triunfe el sentido común y el Tren Cobra no se haga.

De hecho, estoy tan seguro de que no vamos a ver ningún tren Bala en Retiro como de que el Aeroparque está en la Costanera y no en una aeroísla. El problema pasa ahora en evitar que se ponga un peso más en este proyecto. como ya dije en un post anterior, incluso antes de empezar la obra, serían necesarios 627 millones de dólares. Eso es lo que hay que evitar.


En fin, me despido.

Háganle un favor a la Patria, y díganle no al Tren Bala!


pd: En caso de que surja alguna movilización, o alguna noticia importantísima, voy a volver a postear, no se depriman tanto...

UPDATE: como mención casi póstuma, La Barbie PresidentA nos acaba de otorgar un bonito gallardete presidencial!


No es preciooso?

lunes 12 de mayo de 2008

Curiosidades sobre el Tren Cobra



Nuestro querido tren, aparentemente, va a llamarse "Cobra". Estuve reventándome los sesos buscándole alguna explicación posible a ese nombre. ¿Cobra? A mí cobra me suena más a Antiguo Egipto que a Rosario. ¿No hubiera sido mejor ponerle, qué se yo, yarará?
Después de pensarlo un rato, me di cuenta. Y todavía no puedo creer que sean TAN inútiles.
Trataron de abreviar rdoba, Buenos Aires y Rosario. Y NI ESO PUEDEN HACER BIEN, LOS INEPTOS!
Fíjense. Debería se "Corba", "Cobar" o "Barco"...

No saben ni deletrear y están dirigiendo un país...

viernes 9 de mayo de 2008

El tren bala en las noticias

Otra vez estuve ausente demasiado rato, y mientras el tren avanza, por así decirlo. De todos modos, estas son las noticias más importantes sobre el tema en la última semana, en los principales medios de la Capital y Córdoba.


La Voz del Interior (Cba.)

05/05/08: Una opción equivocada Editorial del diario, absolutamente imperdible, lo mismo que el artículo del diarios de hoy llamado El TAVE y la Caprotti, comparando la propuesta del tren bala con los distinitos trenes rápidos con los que alguna vez supimos contar.


Clarín:

30/04/08: "Para la Presidenta, el Tren Bala es 'un salto a la Modernidad'"

En resumen: más noticias de Cristina en el País de la Maravillas.

04/05/08: Tren Bala: antes de que empiecen las obras, se pagarán US$ 670 millones

Es el adelanto que cancelará este año el Gobierno al grupo constructor, que lidera la francesa Alstom. Lo desembolsará el banco financista, y el Estado le entregará una cantidad equivalente en títulos de deuda.

"Esto puede terminar siendo otro Yacyretá"


Una muy recomendable entrevista al Diputado J. Carlos Morán (CC) que sostiene que el tren puede llegar a costar no 4400, sino 16000 palos verdes. Quisiera aclarar que coincido con el diputado Morán, con una pequeña salvedad: Yacyretá fue (y es) un negociado, un agujero de guita, lo que sea, pero sigue aportando el 17% del consumo energético. ¿Cuántos focos prendés con un tren bala?

07/05/08: La oposición quiere excluir al tren bala del presupuesto 2008

09/05/08:Un convoy opositor al tren bala, con "boicot" incluido.

Me lo perdí!!
Y pensar que invité gente a que fuera! La próxima voy, seguro.

Crítica de la Argentina:

04/05/08: Sindicalistas lanzan el "Tren de la Reconstrucción"

05/05/08 Diputados opositores rechazan el tren bala

07/05/2008 La UCR quiere impugnar el proyecto del Tren Bala

La Nación:
De La Nación sólo voy a incluir dos notas, del martes 6. Salieron muchas más, pero estas (me parece) son las más interesantes.

06/05/08:
Investigan a Alstom por sobornos

Que pasó. che.. parece que nuestros amigos los franceses tienen una buena dosis de coimas regadas por el mundo. Honestamente, a alguien le sorprende?
Pero lo verdaderamente interesante, lo escandaloso, es que escondida en la 3ª página de la sección de Comercio Exterior de ese mismo día, aparecía otra nota, titulada

EL TREN A CHILE CONTINÚA FRENADO POR EL PAPELEO


A ver, resumamos: el tren absolutamente inútil, el tren antieconómico, el tren que NADIE quiere ni necesita, ese tren salió en dos meses. Ahora, el tren de cargas a Chile, que serviría para reactivar y bajar los costos en todo el NOA y Cuyo, el tren que es casi causa nacional en Mendoza, la provincia del vicepresidente, ESE no sale.

No nos merecemos esto. Ningún país se merece esto. El soberano grado de improvisación, la estupidez de ciertos funcionarios ya está cerca de la maldad. Lo único que me impide, en este momento, de salir por las calles con un bombo y una cacerola a pedir la inmediata renuncia de Jaime, de De Vido, de los Fernández, de Fernández de Kirchner, de Kirchner, es que no quiero volver al 2001. Pero esto, así, no va mas.

sábado 3 de mayo de 2008

Tren Bala y Tren Blanco

Este artículo de Alicia Dujovne Ortiz salió en La Nación el Viernes 2 de Mayo. Disfrútenlo!



Cada mañana, por Radio Classique, la radio francesa que transmite exclusivamente música clásica, me veo obligada a escuchar noticias y publicidades financieras, sin duda, porque la emisora considera que los amantes de esa música son los banqueros y los empresarios. De todas esas propagandas, la que más dentera me produce es la del TGV Pro. Traduzco: el tren de gran velocidad, al que los argentinos llamamos "tren bala", dedicado, en este caso, a los profesionales.

Un locutor que se derrite como la cera musita fascinado: "El Pro no tiene tiempo que perder; el Pro mientras viaja necesita trabajar, trabajar y trabajar sin distraerse un minuto; al Pro debemos llevarle la comida a su asiento para que no tenga que levantarse a buscarla en el coche comedor, el Pro...". Y ya no sé cómo sigue, porque al llegar aquí, apago.

Pero el susurro calenturiento ha logrado su objetivo, instándome a recordar mis propias experiencias en algún TGV que me ha tocado tomar, para ir, por ejemplo, de París a Lyon.

Era limpio, eso sí. Limpio y silencioso como un templo, o como un hospital de cualquier lugar como la gente, vale decir, no uno de nuestro conurbano. Inútil aclarar que en el recinto entre metálico y aterciopelado no volaba una mosca, porque ninguna sobreviviría en semejante ambiente, allí donde los Pro consultan calladitos sus mínimas computadoras, mientras por la ventanilla circula suavemente un paisaje tan planchado, peinado y manicurado como el del interior del coche.

Un paisaje, eso sí, sin demasiados pesticidas mortíferos ni plantaciones de OGN (organismos genéticamente modificados), porque esas cosas, en el Primer Mundo, están prohibidas.

Así, pues, cada mañana, mientras apago la radio para acallar a los Pro con sus poco envidiables almuerzos tragados a los apurones entre aparatos varios (por hábiles que sean, la operación conlleva un riesgo para el teclado de la portátil y la raya del pantalón), pienso en las diferentes connotaciones que para cada uno de nosotros adopta la palabra "tren".

Connotaciones siniestras es lo que sobra: en Europa, los vagones de ganado que iban a Auschwitz han quedado tan grabados en las conciencias que un líder de ultraderecha como Le Pen eligió esa imagen ferroviaria para sus provocaciones antisemitas. Y en la Argentina, la célebre conversación entre Lucio V. Mansilla y el cacique Mariano Rosas nos ha quedado sonando en la memoria. "Habla la verdad, hermano -le dijo el jefe indio al dandy de capa roja que le metía por los ojos el tratado de paz-. Ustedes, los blancos, quieren hacernos desaparecer para que el ferrocarril pase por nuestras tierras."

Connotaciones alegres, por supuesto, tampoco faltan: aquellos trenes carreta que nos tomábamos para largarnos de vacaciones a cualquier punto del país, porque total qué apuro había si viajábamos fantaseando con un sulky y un caballito tranquilo de los que se espantan los bichos contrayendo la grupa.

Eran trenes que no parecían aludir ni a un poder asesino ni al contraste entre una población condenada y otra victoriosa, sino sencillamente a un avance, a un progreso que, en el caso de los ranqueles, había costado caro, es cierto, pero que ya formaba parte de nuestras costumbres y funcionaba bien.

En todo caso, cuando la locomotora entraba humeante y fragorosa en los pueblitos más apartados de la Argentina, las chicas se vestían de fiesta para verla llegar, esperanzadas, a ver si el novio aparecía. Después de haber sido instrumento de muerte, el ferrocarril llevaba vida e ilusiones de Norte a Sur.

Lo anterior va sólo a manera de meditación de índole socioafectiva: algo habrá en el tracatraca de los trenes que nos resulta entrañable, y por algo será que su progresiva desaparición genera, por motivos simétricamente opuestos, un sentimiento de desamparo similar al del cacique adoptado por Rosas. Hace muy poco, una chica que logró el milagro de viajar en tren de Córdoba a Buenos Aires me contó que la gente en las estaciones los aplaudía. Era una reconquista digna de que la banda del pueblo la celebrara con bombo y platillo.

Un caso aislado, por desgracia. ¿Quién podría recibir con marchitas eufóricas a los aterradores ómnibus de dos pisos que se bambolean a punto de caer a un lado u otro para quedar de canto y cuya definitiva erradicación por causa de máximo peligro todavía esperamos?

Nuestra realidad de hoy es una Argentina sin trenes, con 870 pueblos fantasma, tan condenados al olvido como antes las tolderías. Así lo afirma Juan Carlos Cena, integrante del Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos, en su muy bien documentado libro El ferrocidio .

Como muchos otros observadores, entre los que citaré a aquellos cuyos mensajes he recibido directa o indirectamente en estas lejanas tierras -el escritor Mempo Giardinelli y el cineasta Pino Solanas-, Cena califica el proyecto de TGV argentino, o de tren bala, de "desatino nacional". Esa clase de desatino que siempre va unido al gigantismo.

Restaurados como se debe, los trencitos normales tardarían apenas 45 minutos más que el esplendoroso invento francés en unir Buenos Aires y Rosario.

Antes había en esa línea dos trenes a la mañana y dos a la tarde, y cuando digo "trenes" me refiero a esas conocidas longanizas con la locomotora en la punta donde podía viajar cualquiera, no a la bala ultramoderna, donde el boleto a la citada ciudad, ida y vuelta, en segunda clase, costará, según calculan, la bonita suma de 470 pesos y que, por consiguiente, sólo podrá ser frecuentada por la versión local del Pro que se atraganta a solas en su asiento, porque la fiebre de ganancias le impide saborear un bife conversando con algún congénere y gozando de un poquito de paz.

Es curioso cómo lo ferroviario se ha convertido en metáfora de las desigualdades sociales en la Argentina. En las últimas estribaciones de los 90, solía yo tomarme un tren azul eléctrico que, pasando por Olivos y Acassuso, terminaba en un sitio perdido de la Tierra llamado, no sin ironía, Victoria. Durante el verano, la refrigeración era tan exagerada que se volvía necesario llevar bufanda.

Por ese tiempo, los cartoneros todavía no habían conseguido su tren blanco, de modo que subían con sus opacos tesoros al resplandeciente medio de transporte no pensado para ellos. Ante su presencia, el tono eléctrico de este último rozaba el cortocircuito. A todas luces, los usuarios de este tren bien pintado y lustrado estaban lejos de apreciar las pilas de basura en equilibrio sobre los imaginativos carritos. Así que se quejaron, y los cartoneros tuvieron su propio tren.

Con o sin él, resulta de todos modos interesante observar la transformación de la realidad a partir de la estación Victoria. Es como si allí terminara un mundo y comenzara otro. El de este lado lo conocemos; el del otro cuenta con un trencito sin vidrios en las ventanillas, por donde entran la tierra, el solazo y algunas piedras, sin cuero en los asientos, o bien, directamente, sin asientos, que sale de Victoria medio ladeado, como esos perros callejeros cuando trotan esquivando sus cuartos traseros en previsión del puntapié.

No es un tren específico para cartoneros, sino uno concebido para viajeros de suburbios pobres que no se creen con derecho a echar chispas de indignación, y que, en consecuencia, se aguantan su suerte.

¿Por qué ha sido eliminado el tren blanco de la faz del planeta, sección Argentina? Porque estaba en malas condiciones y se volvía peligroso. Nada cuesta creerlo. Pero ¿por qué no se lo ha reparado o reemplazado para ayudar a esa parte de nuestra población que actúa en pro, no en Pro, de nuestra ecología, seleccionando una basura que ya nadie sabe dónde meter y, de paso, sobreviviendo como puede hasta que algún rey mago aparezca con la promesa cumplida de un "trabajo digno"? Pregunta retórica: si se privilegia el tren bala destinado a unos pocos, antes que los trenes utilizables por muchos, ¿qué puede pesar en la balanza el drama de esas mujeres, esos hombres y esos niños que se ensucian hasta el codo abriendo nuestras bolsas en busca de la perla escondida?

Hace un tiempo, una palabra utilizada por un funcionario del gobierno de la ciudad para justificar la violencia de la policía al desalojar a los cartoneros acantonados, nueva ironía, en ese legendario sitio de cirujas inmortalizado como Pampa y la vía, porque la falta del tren blanco los había dejado de a pie, me ha dejado perpleja. Esa palabra es "impecable". "La actuación de la policía ha sido impecable", sostuvo el funcionario al referirse a los forcejeos de la fuerza pública para vaciar el lugar de desperdicios y de personas consideradas como tales. Una palabra que esconde la idea de la pobreza pecaminosa bajo el poncho del inconsciente.

La energía fumigadora de esa policía que limpió el lugar a manguerazos hasta dejarlo exento de mancha o de pecado coincide con aquellos desalojos de triste memoria: ¿cómo no recordar la destrucción de las villas durante la dictadura? Ni las topadoras que aplastaban las casitas ofrecían la mínima solución de recambio ni este operativo limpieza se muestra preocupado por otra cosa que barrer y pasar el trapo. La expresión de deseo "basura cero" no aparece contrabalanceada por la de "hambre cero". Si los cartoneros se niegan a utilizar los camiones que la ciudad dice ofrecerles a cambio del tren blanco, no ha de ser por capricho: a menos que se insista en considerarlos descerebrados natos, la lógica más elemental indica que su negativa tiene un sentido, puesto que nadie obra en contra de sus propios intereses.

Personas tratadas como animales, trenes de ganado para seres humanos. El que así lo desee puede buscar en Internet los blogs de los usuarios del Ferrocarril Roca, donde podrá enterarse de que sus pasajeros habituales se sienten manipulados como bovinos. Recomiendo en especial un dibujo que representa a dos vacas rumbo a su trabajo, saliendo malhumoradas de un vagón. Vacas de enfurruñado testuz, que ya no miran pasar el tren, sino que deben tomarlo ellas, amontonadas como rumbo al matadero mientras, en un futuro no lejano, los trenes bala pasarán pitando frente a sus ojos, dejando entrever, recortado en el marco de cada ventanilla, el perfil casi romano del hombre que aprovecha.

jueves 24 de abril de 2008

Protesta 24/04



Me enteré hoy. Por las dudas de que alguien en una de esas caiga por acá, lo posteo...


El Grupo Pasajeros del Roca, (mas grupo SUER, y otros grupos todos de usuarios) los invitamos mañana 24 de abril en el Hall central de Constitución a una volanteda, a las 19:00. Contamos con Ustedes, los esperamos!

Trancribo la invitacion a los medios:

PASAJEROS DEL ROCA
Comunicado de Prensa:


Los grupos de usuarios autoconvocados: “S.U.E.R” (Sufridos Usuarios del Ex. Ferrocarril Roca), “Pasajeros del Roca” y “Mejoremos el Tren”, reunidos en “Recuperemos el Tren” anuncian que el jueves 24 de abril entre las 18:30 y las 20:00 horas se llevará a cabo una volanteada en las Estaciones Constitución y La Plata, la misma se realizará en simultaneo con FUDESA (Frente de Usuarios desesperados del Sarmiento) desde la Estación Once.

Seguimos reclamando por un servicio ferroviario digno, denunciando una vez mas el pésimo estado en que se encuentra el Ferrocarril Roca y la insuficiencia del plan de obras presentado por la Subsecretaría de Transporte Ferroviario, como así también la discriminación existente entre los trenes de zona norte con los de zona sur.

Se distribuirá un volante con balance y detalle de las actividades del grupo llevadas a cabo en los últimos meses, como así también los anuncios de las acciones futuras, correspondientes al año 2008

Queremos un servicio digno
BASTA DE VIAJAR COMO GANADO!!!
EVITEMOS UN CROMAÑON FERROVIARIO!!!
NO AL TREN BALA!!!


RECUPEREMOS EL TREN (Pasajeros del Roca + SUER + Mejoremos el Tren)
www.pasajerosdelroca.blogspot.com
E-mail. recuperemoseltren@yahoo.com.ar
fudesa@googlegroups.com (frente de usuarios desesperados del Sarmiento)


CONTACTOS:

Lorena Quiroga (011) 15 5820-0803
Agueda Piro: (0221) 15-555- 3129
Juan Pablo Gómez: 15 5315 5573
Miriam Garré : 15 5744 8588
Irene Garelli: 15 5009 4416
Cristina Suarez : 4901 2714 / 15 6010 5236
Raul Alvarez: 4903 3923 / 15 5228 9673
Carlos De Luca : 4483 4149 /15 5516 4638



pd: Yo no lo organicé, ni colaboré con nada, ni esto reemplaza lo mío. Pero estaba bueno q lo supieran!

martes 22 de abril de 2008

aviso

Por cuestiones que escapan a mi control (léase, no puedo organizar una marcha sólo en 8 días) voy a posponer la marcha. de todos modos, les tiro un dato: el movimiento Proyecto Sur está organizando otra para el 8 de Mayo (fecha tentativa) que consistiría en tomar un tren desde Once a Mercedes realizando actos en las estaciones intermedias donde se detiene el tren (Haedo, Luján, Mercedes), para concientizar sobre el tema.

no es exactamente lo que quería hacer (yo preferiría algo apolítico) pero los invito a ir, cualquier manifestación es válida.

saludos!

pd: seguiré posteando sobre el tema, y volveré a tratar d organizar algo, con más tiempo y dedicación, probablemente el mes que viene,
saludos!

martes 15 de abril de 2008

Trenes sí, tongos no.

Como tal vez vieron en mi otro blog, la idea es realizar una marcha el 30 de Abril en la Plaza de la Fuerza Aérea (Torre de los Ingleses) para protestar contra un proyecto innecesario, clasista y discriminativo, que no tiene en absoluto una razón de ser en un país como el nuestro. Y por "un país como el nuestro", me refiero a un país en emergencia ferroviaria, en el que los servicios de transporte ferroviario de pasajeros son obsoletos, ineficientes, y en algunos casos, infrahumanos. Hablo, por supuesto, del Tren Bala.


Con el nivel del servicio del Roca, gastar (por lo menos) 4000 millones en un tren que nadie necesita ni nadie quiere, es un cinismo de proporciones bíblicas.


Como dice un informe del Defensor del Pueblo de la Nación, del año 2005,

Los usuarios del servicio ferroviario de pasajeros del área metropolitana,
especialmente los que utilizan los servicios de los ramales: CONSTITUCION -
EZEIZA, CONSTITUCION - LA PLATA, ONCE - MORENO, RETIRO -PILAR, ven
cotidianamente afectados sus derechos fundamentales, en atención a las
condiciones indignas en que son transportados. Sumado a ello, el estado en el
que se encuentran las estaciones, con imposibilidad de acceso para personas
discapacitadas o sanitarios inutilizables. [...]



Y continúa, nombrando distintas leyes que se violan sistemáticamente, tales como el Art. 42 de la Constitución Nacional, los contratos de concesión de las líneas ferroviarias, o algunos de los más elementales derechos humanos.


No es mi intención hacer un análisis sobre la viabilidad del tren bala, porque de eso ya muchos y muy bien. Pero no me deja de sorprender que un país en Emergencia Ferroviaria (establecida por Duhalde mediante el Dec. 2075/02, que declaró la suspensión de obras, trabajos y provisión de bienes, respecto de los cuales no se haya comenzado la ejecución correspondiente a los planes de obras de contratos de concesión, y que también sirvió a las ferroviarias para evitar miles de recursos de amparo y demandas por discriminación) se esté disponiendo a gastar 4500 millones en una sóla obra.

La situación de los trenes metropolitanos es desastrosa, y más teniendo en cuenta que el año pasado solamente recibieron 300 millones de pesos en subsidios, subsidios que se evaporan en el aire, puesto que amparándose en la bendita emergencia, no realizan el más mínimo y básico mantenimiento.

¿Es acaso mucho pedir que la Secretaría de transporte realice los controles necesarios? En el caso de Ricardo Jaime, aparentemente sí. Durante la gestión de Kirchner se reestatizaron la línea Roca, la San Martín (ambas en manos del empresario K. Sergio Tasselli) y el Belgrano Cargas. El servicio no hizo más que empeorar. Si no pueden controlar y mantener en buen estado un tren normal y con 50 años de antigüedad (los trenes del Roca y el San Martín los compró Perón en el 52), aún contando con talleres propios, cómo esperan controlar un servicio con tecnología de punta?



En fin, basta. No sé ustedes, pero yo ya me harté. Me harté de un gobierno autoritario y patotero, que actuando junto con empresarios amigos, realiza una operación de saqueo y vaciamiento, a costa de millones de argentinos que deben sufrir los trenes todos los días (y ni hablar de las rutas), y que encima tiene el descaro (o el autismo) de querer gastar 400o millones en un tren bala.
Honestamente, tengo ganas de organizar una linda marcha. Pero no una marcha en Plaza de Mayo, porque bueno, se sabe que "es de ellos". Hagámosla en Retiro. Donde va a empezar todo. Donde tendría que haber, YA, un cambio para bien.
Les pido por favor que divulguen la idea, que inviten desde sus páginas, si alguno viaja en tren frecuentemente, que pegue carteles, no sé. Pero que se sepa, y que el Gobierno se entere que no somos ovejas, pese a que viajamos como ganado.